Categories
Happy-Happy Joy-Joy

En puntas y en la yunta

Edgard Degas, Metropolitan Museum of Art, Wikimedia CommonsCon el tiempo he dejado de decir que las cosas “no me salen” porque una voz que es al mismo tiempo conciencia, duende y espíritu chocarrero me recuerda que el oficio está en la práctica. Por eso la recompensa extraordinaria que es el reconocimiento no puede ser mi primer objetivo. En cambio, reconozco que escribo porque no puedo evitarlo. Parafraseando a Hemingway, escribo porque me dan ganas de leer algo que nadie ha leído antes. El ejercicio crítico de la vista me revela que, si algo aporto, primero me lo aporto a mí.

En el ballet una bella postura (que a veces tiene su propio nombre en francés o ruso) sale en la foto; lo que no sale son los pies magullados ni las horas de práctica. Pero sin ellas no hay foto. 

Además, la (an)danza no es un maratón infinito, pero siempre es movimiento. La vida nutre al oficio, y el oficio le da expresión a la vida.

También hace falta descansar, distraerse y hacer otras cosas. Darle pausa, contenido e ingredientes a la vida para que el oficio se recargue en la digestión, la frustración, la inspiración y la diversión, hasta que el intérprete incorpora sus tropiezos en la coreografía y todo fluye, como si estuviera planeado, hasta el aplauso. 

Este post tiene su origen en una gozosa conversación que empezó hace muchos años, ejemplo de todo lo que aquí he dicho… y que hoy no tiene solo música de ballet.

Categories
Borrones Chispazos

Alientos

En un rincón del monasterio destacaba un antiguo pozo, cerrado con tapa de madera.

Como ninguna planta se marchitaba allí, en ese lugar se sembraban hierbas destinadas a la cocina, en feliz convivencia con diversas plantas medicinales y los jóvenes brotes e injertos de flores y árboles del huerto.

Sobre la tapa del pozo, el superior del monasterio agregó hojas secas a la brasa del sahumerio y encabezó la procesión al patio central para encender el fuego nuevo, como cada primavera.

Aquel año había sido difícil, y en la ceremonia destacaron ausencias junto a la presencia de otros que no habían visitado aquel lugar en mucho tiempo.

En cuanto el viejo maestro empezó a hablarle a la asamblea, el viento trajo un racimo de aromas congregados, como si el pozo hubiera conspirado para compartir su propio mensaje de esperanza.

Categories
Chispazos Happy-Happy Joy-Joy

Letras, vidas y vínculos

Agenda mediante, le llegó su hora a una actividad que a estas alturas de la pandemia no puede parecer más rutinaria, pero lo que sucedió tiene su propio cauce y caudal, y además (gracias a la previsión) no hubo amenaza de cuenta regresiva.

Lo demás fue pura fluidez. Los ingredientes cayeron en su lugar como colores numerados en una ilustración a espera del artista. Como lluvia sobre lienzo con vino y música. Como ciencia no oculta: compartida. Como cultura general que no juega, pero cómo se divierte.

A la par del reloj olvidé las imágenes, porque lo que vi no eran rostros sino presencias. Cada voz las vistió de sus propios recuerdos, anhelos o carcajadas.

El punto final me trajo a la memoria esas fiestas infantiles donde los invitados (a veces con mala suerte en la piñata) recibían de todos modos una bolsa de dulces, porque me llevé distracción, alivio, curiosidades, calidez, crecimiento… incluso libros por leer y hasta por releer.

Todo a partir de vínculos, un concepto que creo haber visto en alguna parte. Estoy seguro de que no fue en una pantalla, y sé que para contarlo hacen falta más horas que todas estas palabras.

 

Categories
Chispazos

Cadencias

El huerto al fondo del monasterio es un lugar activo, pero silencioso. En una esquina crece el bambú, que sirve para hacer todo tipo de cosas, desde los tazones donde comen los monjes hasta la flauta nueva con que ensayan escalas los aprendices.

Parece que las estaciones no importan, porque en otro rincón crecen árboles, en una zanja brotan hierbas aromáticas, y en la cerca junto al pozo hay, además de flores, manojos de legumbres recién desenterradas y lavadas, listas para el caldero que empieza a hervir.

El hermano hortelano vigila con ceño fiero la parcela, mientras trabaja junto a un joven monje.

Los únicos ruidos que se escuchan son el ritmo del agua, la cadencia del azadón y el rumor del viento.

Desde el camino que va de la huerta al templo, el viejo maestro observa sonriente junto a sus discípulos. La lección de hoy, sobre cómo fluyen el orden y la armonía, no necesita palabras.

Categories
Chispazos Corriente Marranadas

Memoria Fábula

Mis mayores, casi todos, contaban
historias varias que en su saber tenían:
también refranes y canciones, que empleaban
para ahuyentar el tedio de los días.
Así, escuchando de Esopo y Samaniego,
de Iriarte y Lafontaine, aprendimos,
sin sentirlo, a contemplar los animales
y a la naturaleza como hermanos.

Poco a poco fue cambiando el barullo
por las tareas, el estudio y el trabajo,
pero ¡sorpresa! allí cerca, en los libros,
estaban esas y otras voces pa’ enseñarnos,
de Monterroso al Conde Lucanor, el Lazarillo o Sancho,
cuando nos tropezara la memoria
o cuando el cuerpo nos llamara a descanso.

Junto a colegas, amigos y parientes
cada quien continuó su aprendizaje;
mientras, los días se nos han vuelto años.
No diré que nos hicimos eruditos,
ni que estemos en camino de ser sabios:
lo que ignoramos aún es infinito
y está por verse qué frutos cosechamos.
Pero ¡sorpresa! en las conversaciones,
y para huirle al tedio cotidiano,
aquellos cuentos y refranes surgen
(tal parece que ahora los invocamos).

El camino es ahora un poquito más nuestro
para construirlo. ¡Sigamos trabajando!

(Este poema de Ivanius apareció en el blog colectivo Una Curiosa Aventura el 25 de octubre de 2014, y lo rescato hoy para la pocilga, porque sí. Gracias a Pelusa y a Loly por aquella memorable invitación. La imagen es “Batumi country road”, de Ephraim Stillberg, tomada de Wikimedia Commons).

 

Categories
Corriente Inspiración pura

Alimentarse bien

pyle_pirate_candlelight_wikimediacommons

Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
El desayuno, de Luis Alberto de Cuenca (1950- ), escritor y político español.

 

Categories
Corriente

Brisa

EyL3aCon el calor primaveral, muchas cosas pueden suceder, y a veces basta con un poco de papel y algo más.

Acompáñenme a levantar la vista al cielo en mi turno de abril para el colectivo Escribidores y Literaturos.

Recado al vuelo. Para que (esta vez) a las palabras se las lleve el viento.

 

Categories
Corriente Joy-Joy

A caballo de los sueños

Gracias al súbito silencio en una conversación de amigos, me puse a observar un grupo infantil (más niñas que niños) que disfrutaba alrededor y dentro de la alberca. Dos equipos espontáneos perseguían un balón, mientras algunos más se deslizaban por una resbaladilla para caer al agua…

Sobre nuestras cabezas, un abanico chirriante jadeaba intentando refrescarnos sin éxito. La mejor opción era acudir a una nevera plástica repleta de cervezas, y atacar con decisión las viandas. Con el estómago y la boca en acción, el calor se siente menos.

No recuerdo mucho de lo que hablamos, porque ante las risas de los niños, las ironías adultas importan bien poco.  Preferí observar a un niño patear el balón y a una niña que dio la vuelta para atraparlo con un movimiento desmañado y al mismo tiempo digno de un ballet: la coreografía espontánea de las hadas, con rítmico chapoteo como música de fondo.

Sí, recuerdo bien esa reunión, porque me hace tener presente, cuando necesito algo de calma, la tranquila concentración de los niños que juegan, con toda seriedad, en medio de sonrisas. Allí es cuando me asalta, desde la distancia (no tan) adulta, el por qué de una (más) de mis frases favoritas:

“Los cuentos de hadas son más que verdaderos, no por enseñarnos que existen los dragones, sino por decirnos que pueden ser derrotados”.  (G. K. Chesterton, por supuesto… parafraseado por Neil Gaiman en el epígrafe de Coraline).

Categories
Corriente

Todo vuela

Como el tiempo y con el tiempo, ha llegado abril.

Esta extraña primavera de lluvia y sol trae un turno para posar palabras y apariciones en Escribidores y Literaturos.

Flechazo. Lo que provoca Cupido tiene alas.

Categories
Corriente Happy-Happy

Espasmos

El encargado de la cosecha acudió a Lou-Sin para decirle en tono de confidencia que al terminar las tareas diarias, uno de los monjes, apartándose de los demás, se convulsionaba en una esquina del huerto. El maestro prometió tener en breve una conversación con el joven monje.

A la mañana siguiente, el discípulo no estaba en el grupo de quienes acudieron a desyerbar el jardín, y el hermano hortelano, algo inquieto, le preguntó al maestro por él.

Entonces Lou-Sin, en tono de confidencia, dijo: Aunque me gusta la música, yo tampoco sé bailar, y él ofreció ir al pueblo a buscar alguien para que nos enseñe.

Luego el maestro se alejó, silbando y convulsionándose, hacia una esquina del huerto.