4

Saint-Exupery_Paris_gnufdl_wikimediacommons

Julio 31, 1944.

...Hace un minuto que las hélices dejaron de girar. Mis ojos ven un panorama casi simétrico hasta el horizonte. Como siempre, me pregunto qué haríamos los vagabundos del desierto sin la compañía de las estrellas, perdidos en medio de esta inmensidad que siempre se repite.

Contemplo en silencio el paisaje dorado y rojo, con las primeras luces del día. Estoy seguro: éste es el sitio donde aterricé para reparar mi más afortunada avería, cuando conocí al pequeño príncipe. Éste es el lugar donde llegó a la Tierra, aquí me pidió que le dibujara un cordero dormido en una caja para llevárselo a su pequeño planeta. Qué más da si hoy despegué de Córcega y debo reportarme en Marsella. Desde aquel accidente, todos mis puertos de descanso tienen el mismo rostro, aunque Didier se burle.

¿Qué habrá sido de ellos, el niño, el cordero y la rosa? Me gusta pensar en el reencuentro del príncipe y la flor. Quizá la rosa sufrió un poco al principio por los celos... compartir es difícil.

—¡Estábamos tan bien los dos y ahora llegas con un animal en una caja! ¿Qué vamos a hacer con él?
—No te pongas así... ¡es tan pequeño! En el camino le conté muchas cosas de ti, de lo hermosa que eres, de todo lo que hacemos aquí juntos. Él sólo necesita una raíz de baobab de cuando en cuando para alimentarse. Anda, míralo; quiero que sean amigos.

Desde entonces, a veces la rosa le hace muecas al cordero tras la seguridad de su campana de cristal y él se acerca balando suavemente a darle los buenos días. No lo he visto, Consuelo, pero no es necesario: la risa de las estrellas me lo cuenta todo.

En cada uno de mis viajes vuelvo aquí, al único lugar a salvo de la locura y el absurdo. A unos cuantos kilómetros hay una guerra en la que los hombres se matan unos a otros, mientras yo pienso en un planeta lejano que nunca veré.

Los adultos mueren, pero en alguna parte hay un niño que ríe, un cordero que bala suavemente y una coqueta rosa que todos los días amanece cubierta de rocío. Mientras existan ellos, sobre todo ellos, no debo estar triste.

Se hace tarde. Es hora de subir a mi P-38 y cabalgar en el viento, mientras abajo se extiende el desierto eterno como un amigo, sí, como otro enorme amigo que espera a que me canse de volar, para esconderme entre sus brazos quizás en el mismo rincón donde una vez un niño me pidió un cordero...

[Mañana 6 de abril se cumplen 70 años de la publicación de El Principito. Por eso quise transportar este texto desde EyL, como homenaje a Saint-Ex, pero sobre todo, a la imaginación y la esperanza, que nunca están de sobra, y para que quede como testimonio en esta pocilga.]

4

Si quieren hacer callar a alguno de esos (digámosles "adultos contemporáneos") que pregonan la desaparición de los cables, proclaman como necesidad las contorsiones inalámbricas y defienden la absoluta libertad de movimientos como algo indispensable para una tarde de diversión electrónica, he aquí la solución.

Ya sé, soy un nostálgico. Y qué.

18

Muévanse, que el chofer de la limosina tiene harta chamba. Nomás me pongo los lentes oscuros y una manzana en la boca. Digo, una flor en la solapa.

Corbata de moño, y un listón en el tobillo derecho, el de jabugo. Para que no me digan que lo pongo muy alto. Una gorra de gala para la foto oficial; no es para el pasaporte, así que vale tener las orejas medio cubiertas (pero no cerradas).

Organícense como quieran, pero lleguen. La entrada es por la puerta grande, porque el personal de la pocilga (y la Granja) trae más de una sorpresa.

Si no me creen, es que son nuevos aquí. No digan que no se los advertí.

Y rimó, qué tal. Va a resultar que hasta... quién sabe; todo puede suceder.

Vayamos a enterarnos todos. ¿Me acompañan?

eyl-banner

3

Content-Disposition: inline

yjh,=F1lmkjhygf

Actualización: Me dí a la tarea de echar a andar esto de la publicación por imeil, y vualá. Lo tengo.
De primeras, iba a borrar todas esas garrapateadas con el teclado; pero ¿a poco no es mío el sitio y no tengo que andar ahí con el clásico "ssesque no puede haber errores al aire... el servidor de producción no se toca"?

A ver, a ver. Que alguien me diga algo.

Que después de todo esto es una pocilga y ce hase lo que se nos antoja.

Y para seguir con las mamarrachadas, les voy a pasar un tip: si envían un correo a

jojo

estarán formando parte activa de esta comunidad. Me refiero a que TODO lo que envíen, quedará publicado Au-To-Má-Ti-Ca-Men-Te. Así de fácil, así de sencillo. Hagan la prueba.
Bueno, automático automático... casi. Porque tendrán que esperar a que el proceso se refresque, hecho que ocurre ai cuando se le ocurre a este servidor del servidor.

Listo. Saquen los aifónes, los treos y demás madrinolas que mandan meiles en las calles; échenle de su ronco pecho y ya saben, lo que se les antoje; que obvio si de repente esto se vuelve un sitio de /iagra y Ci@lis y che@ap medicaishons y enlárrsh yer pínes y esas madres, veremos qué hacemos.

Más delante los nuevos proyectos del chancho y nos vemos.
Muchos tacos de carnitas para todos.