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Corriente Inspiración pura

Musas en la caja

En una esquina olvidada de mi cuarto, una caja de zapatos junta ese polvo que pudre los recuerdos.

Las manos de las musas, algunas de carne y hueso, depositaron los retazos de magia que conserva.

Una cosa no hay: fotos. Sólo fragmentos de escenas y palabras; ningún rostro, porque no puedo olvidarlos.

En la noche, cuando dejo de escuchar la respiración junto a mi almohada, algo se mueve. Sé que es la tapa de la caja, pero cuando me levanto a mirar todo parece estar igual que antes.

Como no sucede con frecuencia, quienes me oyen decir que las musas rondan mis zapatos creen que estoy loco. Pero lo cierto es que cada mes debo cambiar la caja, porque las ideas son inquietas y voraces, y el archivo donde intento guardar las versiones finales de mis sueños siempre amenaza con desbordarse.

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Corriente Explicaciones Inspiración pura

Las coincidencias de la vista (III y última)

Cuando por fin pensé que me había resignado a ser para siempre amigo de los ojos de vidrio, los “avances de la ciencia” me llevaron a la consulta de nuevo. Luego me hice estudios y me propusieron prótesis y operaciones. Por supuesto me mandaron al diablo para la cirugía láser, pero me dieron otras opciones. Yo me negué, apoyado por uno de mis oftalmólogos de siempre, miope también, y orgulloso de sus anteojos que le habían permitido operar con éxito a miles de pacientes.

Después me di cuenta de que no era más que una larga y tonta defensa, para dejar que mis ojos dieran hasta donde fuera sin ser intervenidos. Me hice a la idea de que eso no iba a cambiar, al menos no para bien. Seguí leyendo y escribiendo; compraba mis libros y películas favoritas y corría a los estrenos de cine y escribía palabras y más palabras pensando que tal vez sería lo último que vería o leería.

Un día, mi otro oftalmólogo me dijo: “Mira, acércate a ver esto”. Al principio me pareció que mostraba un par de recortes de uña para ponerme a prueba, pero como mi ceguera y mi imaginación me habían hecho ya ese tipo de jugadas muchas veces, puse un poco más de atención.

El mentado “procedimiento quirúrgico” que me enseñó se centraba en unos como miniparéntesis “que se insertan en la córnea para blablabla…. y entonces el ojo ya no tiene punta y bla bla bla… y vas a ver qué bien vas a ver”. Yo no entendía mucho, porque pensaba que en vez de fulminar mi ojo con un rayo láser le iban a meter cuchillo. Y así como el láser suena a siglo XXI, el bisturí me recordaba a Jack el destripador y a Naranja Mecánica.

Al  final,  me dijo, el ojo se ve normal, y los implantes “biónicos” pueden ser excelente tema de conversación. El cambio en la visión hace que un ojo con, por ejemplo, 15 dioptrías físicas, termine con dos o tres, que es como pasar de la ceguera total a una visión que no será de águila, pero impide confundir a la novia con la suegra, permite usar lentes de contacto blandos, e inaugura un campo visual que incluye objetos y sujetos más interesantes que yo mismo, mi nariz y mis zapatos. Bueno, eso digo yo.

Hoy mis “últimos” anteojos descansan en lugar de honor junto a la computadora, mientras trato de no pensar en Joyce y Borges y Homero y Sartre y Pulitzer y Milton y Quevedo (y Diana, quien me envió un correo que disparó todo este rollo). Argh, quisiera ese talento, para ya no tener que preocuparme.

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Las coincidencias de la vista (II)

Hace unos cuantos años intenté usar lentes de contacto, de esos que son como un pellejo con rayitas para dar la ilusión de otro tono.

¿El color? Ni azul, ni gris, y (por supuesto) violeta menos; lo que quería era divertirme, no parecer una especie de mutante borracho (el pretexto fue una fiesta de disfraces). Me decidí finalmente por el verde, con el que ya me sentía cómodo y acostumbrado. Aunque el color “se me veía bien”, mis ojos, sin sus fondos de botella, eran tan de adorno como los pellejos coloridos. Allí acabó el experimento.

Después llegó el ultimátum: lentes de contacto rígidos, o transplante; de láser, ni hablar. Se supone que un  minicontacto detendría la deformación en el ojo izquierdo, que amenazaba con agravarse. Pero no me pude adaptar: aunque los usé algunas veces, sentía un chirrido, algo en los ojos como arena después de jugar todo el día en la playa. Además, ni hablar de salir a la calle o manejar con ellos, porque nunca aprendí a quitármelos con facilidad, así que después de usarlos parecía salido de una pelea de box, del velorio de mi mejor amigo, o haber intentado extirparme los ojos con una cuchara. Entonces los dejé secar en su estuche plano y volví a los lentes de siempre, un poco más delgados (y sin armazón de pasta) porque ya había evolucionado la tecnología.

Había (y hay) cosas imposibles, como bucear, por razones de equilibrio más que de visión, pero sin vista ¿cómo admirar los peces de colores? …mucho menos perseguir sirenas. Al nadar sin lentes me entró la angustia porque no veía bajo el agua. Pensé que el mar me iba a tragar y que algún tiburón miope me podría confundir con su cena mientras yo, pensando ver a un delfín, me acercaba para tomarlo confianzudamente de la aleta. Los defectos oculares pueden ser paralizantes para la vida, pero no para la imaginación, que es la vista alternativa de los miopes. (concluirá)

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Corriente Explicaciones Inspiración pura

Las coincidencias de la vista (I)

Soy una de esas personas que nacieron miopes, provisto de ideas inciertas acerca de cómo funciona eso de ver la realidad. La familia dice que me pusieron mis primeros lentes a los siete años, pero yo recuerdo que fue después de una operación a los ocho cuando se convirtieron en mis compañeros.

A eso debo (digo yo) la pequeñez de mis ojos, que cumplen su cometido a pesar de que parecen ocultar la mirada más que facilitarla. La verdad es que desde antes me había aficionado a la lectura, y los lentes me dieron el pretexto perfecto para cultivarla sin pudor alguno y con voracidad tan creciente como mis dioptrías.

Los lentes eran pantalla y refugio para mi timidez ante los múltiples apodos que reciben los niños con anteojos. Eso antes, porque ahora todos los escuincles traen lentes y hasta los gozan. Yo, a pesar de los apodos, gocé un poco los lentes por ser casi el único que los usaba, igual que zapatos ortopédicos y peinado con raya a la izquierda.

El asunto es que si en aquel entonces alguien me hubiera propuesto prótesis, más operaciones, lentes de contacto, ojorrobot, yo hubiera aceptado de inmediato; sobre todo porque para mí el hospital era un lugar de trabajo y sanación, no un sitio lleno de miedos y dolores, y no tanto por odiar los lentes. Luego llegó un momento en que ya no pude entender mi vida sin esos anteojos de pasta, con vidrios de ligero tinte verde y estilo fondo de botella.

A veces me preguntaba cómo sería usar lentes oscuros y ver todo negro, aunque me decían que también ayudaban a ver mejor, que filtraban los brillos. Yo asentía sin entender, porque me daba por contento con distinguir los rasgos de mis seres queridos sin confundirlos con otras personas, cosa que alguna vez sucedió. Me preguntaba qué tan gruesos llegarían a ser mis lentes antes de tener que usar no bifocales, sino binoculares… ¿Alguien dijo transplante de córnea? (continuará)

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Corriente Inspiración pura

I Java Dream II

En un lugar que no necesito describir, pero (eso sí) alrededor de la mesa, se estiró sin esfuerzo una conversación sabrosa como las viandas que disfrutamos en la velada. No exagero si digo que, a pesar de parecer por momentos una “cena de negros” antropófaga y sangrienta, y por momentos un velorio anticipado, esa reunión fue al cabo un oasis de palabras hondas, profundas, permanentes.

Entre todos los temas y todas las preguntas que los comensales disectaron, me quedo con una.

Hablamos de lo que Dios creó y los hombres inventaron: instituciones, personas, ideales y pesadillas. Las risas y la alegría cedieron el paso al ingenio para salpimentarse. Al cabo, aparecieron los sueños y las búsquedas. En ese momento, algo cambió, y la reunión se volvió Ateneo.

En aquella ocasión no participaron, y de una vez lo digo, los siete sabios de Grecia. Creo que los concurrentes no podrían recibir, ni jocosamente, el mote de “Los Enterados de Chilangolandia”. Aun así, algunas de las conjeturas que surgieron se han materializado (y siguen haciéndolo) desde entonces; estoy seguro de que todos reprimimos, cuando las profecías se cumplen, el impulso de decir “te lo dije”.

Al hablar de las ideas y las noticias, las coincidencias fueron más poderosas, siempre, que lo disímbolo: tocados con la actitud rebelde, irónica y certera de los diálogos de nuestra velada, las anécdotas, los personajes y hasta los antepasados entraban y salían a caballo de las palabras.

Hablamos de tareas y de proyectos, con nitidez de iluminados, con esperanza nacida del empeño. Con tembloroso y decidido realismo.

Desde el recuerdo de trincheras personales, llegamos al terreno común —pasado, presente y futuro— animándonos mutuamente a compartirlo, con la experiencia de las mezquindades y pequeñeces que sólo cada uno sabe combatir en su pequeño huerto.

Estoy convencido de que cuanto sucede en ocasiones como esa es una auténtica comunión espiritual engendrada alrededor de una mesa de familia o de amigos. Una comunión que puede ser tan sagrada como la amistad que dio origen a otra Tabla Redonda, como los lazos de sangre (humana o sobrenatural) que marcaron y marcan un camino compartido. Eso me lleva a la pregunta, que mil veces hice mirándome al espejo.

¿Dónde están quienes —con la pluma, con la idea, con el trabajo— serán capaces de llevar a término, de sacar adelante, la llama encendida en esas ocasiones? ¿Dónde están?

Anhelo saberlo. También, con la misma alegría con que espero esas reuniones, anhelo que la respuesta a todas las preguntas la emita siempre un fénix, en vez de la que lanzó, como espectral apagador, el cuervo lapidario de Edgar Allan Poe.

DEPARTAMENTO DE AVISOS PARROQUIALES:

1. Este es el post número 99.

2. Se invita al respetable público a relajarse antes de ocupar sus lugares. Los amigos de la granja tienen, desde ya, mesa de pista.

3. Pronto, el número 100. Chanchos, a sus puestos.

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Corriente El rincón insólito Happy-Happy Inspiración pura Joy-Joy

Rincones Insólitos: La versión extraviada de Maná Maná

Esta vez no es necesario abandonar la pocilga para encontrar el rincón insólito, que hoy presenta una de las canciones más emblemáticas en el mundo ¿a poco no?

Pero seguramente no conocen la versión original (que además proviene de una historia muy poco infantil). Aquí tienen tres opciones para elegir su favorita.

La de Plaza Sésamo (1969)

La del Show de los Muppets (1976)

La original, de Piero Umiliani – Remix de The Karmissky Experience (1968, sólo audio)

Sin duda es una buena manera de empezar la semana. Aunque el misterio persiste: ¿qué significa Maná Maná (o cómo se escribe)? Seguiremos informando…

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Inspiración pura Marranadas

Irracional

Mi locura es el convencimiento de que una parte de mí siempre está buscando un modo original de ser libre.

(Chispazo producido por una vista al blog de Ga, La señorita escritora)

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Inspiración pura

Medio estoque dentro.

Ahí mero estamos, a mitad del camino.

Hoy justo justo ha transcurrido la mitad del año.
Vertiginoso. Brioso. Vaporoso como él solo. Implacable. Inasible.

Mucha hueva a cuestas pero también una chinga sobre otra acumuladas.

El recuento se obliga. Todas esas cosas que dije que haría a principio del año; en ese momento en el que el codo rozaba el tintero; pura frisquidumbre: “ya verás que sí, que lo vamos a lograr, es momento desto, delotro, de másaquello… uuuy si, a huevo, cómo no… caminaando”.

He de decir que no voy tan mal en mi recuento, pero los temas de lesa conciencia… cero-cero, digamos.

No cabe duda que el mundo trae su propio ritmo. Que la vida toca su son y sólo en algunas que otras ocasiones nuestros empujones deveras hacen que trastabille y cambie de dirección; incluso que nos siga por un instante manque sea. Pero que hay que buscarle los vericuetos, el rinconeo, el “yíl mánashment”, cambiar el ritmo, usar pases laterales, taparse los ojos unos segundos… cómo no.

Y ya entrados en gastos, voy a poner en mi lista de propósitos para el 2009, el cual se atisba a la vuelta de la esquina parado en esta fecha fatídica -ya quisieras, chinche guólmartt- aprender a hacer carnitas.

Y después que las invitaciones a los tacos no sean sólo virtuales, sino muy reales y grasosas.

Salen dos de maciza con cuerito.

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Inspiración pura

Palabrería cotidiana II

Charles Bukowski“Bueno, necesitamos humor, necesitamos reírnos. Yo solía reírme más, solía hacer más de todo, excepto escribir. Ahora escribo y escribo y escribo, cuanto más viejo soy más escribo, bailando con la muerte. Buen espectáculo. Y creo que lo que hago está bien. Un día dirán: «Bukowski ha muerto», y entonces seré descubierto de verdad, y me colgarán de brillantes farolas apestosas. ¿Y qué? La inmortalidad es el estúpido invento de los vivos.

(…)Hay gente que me ha escrito para decirme que mi escritura les ha ayudado a seguir adelante. A mí también me ha ayudado.

(…) Hay un pequeño balcón ahí fuera, la puerta está abierta y veo las luces en la Harbor Freeway, hacia el sur, nunca se detienen, todo ese flujo de luces, sin principio ni fin. Toda esa gente. ¿Qué hace? ¿Qué piensa? Todos vamos a morir, todos nosotros, ¡menudo circo! Debería bastar con eso para que nos amáramos unos a otros, pero no es así. Nos aterrorizan y aplastan las trivialidades, nos devora la nada.”

Charles Bukowski. El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco.

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Disculpitas Inspiración pura Marranadas

…y la cumbia siiiiigueeeee….

De auténtico taller mecánico.

Pues bien.

Hemos actualizado a la nueva versión de la plataforma esta para bloguiar y nadien murió en el intento. Para los fanáticos de las estadísticas, debo decirles que en esta operación se utilizaron doscientos cincuenta y nueve caballos alazanes, dos perros entrenados, nueve ardillas “chipmunk”, tres ardillas “desas coluditas”, dos autos en perfecto estado de conservación, dos vasos de pus, una ganzúa recta, dos “cubos geométricos” de Corona, media caja de pañuelos kleenex, una laptop de medio cachete, dos pares de medias yumurí punta desnuda, talco para las rozaduras, nueve euros en crédito escaip, dos sonrisas fingidas, otras dos más verdaderas, una prima caliente (esa no era mía, les juro), dos billetes de a mil pesos, cinco gramos de borra multicolor, cosecha fresca de mi ombligo; y como regalo principal… coño, no era así.

Bueno la idea es que acá los esperamos y ya fin.

Ah, se me olvidaba, en esta nueva instalación, puse un ploguín experimental que traduce al inglés -nuevos idiomas cómingsún- todo lo escrito en pantalla. ¿Suena mamón? pos no sé, lo que sí sé es que cada vez tenemos más visitas de Turquía y la África sub-sahariana, que ya me está preocupando ese tema de cómo atender a tanta gente para que no sientan que su opinión vale. Chingada democracia.

Por acá los esperamos y carnitas para todos.

——— Begin Translation service———–

Well,
We have updated this blogging platform to the new version, and no one was harmed during this process. For the fanatics of statistics, i must say what in this opereishon we used: tujondred and fiftinain alazan-horses, two entrened dogs, nine chipmunk squirrels, two fluffy squirrels (one died before this translation service ended), two near-mint cars, tu pus glases, one erected ganz, tú chela cartons, half clínex box, one half-cheeked laptop, two yummy tip yumuri stockings, talco for the ass and c*nt, nine eur in skype credit, two fake smiles, two honest-to god smiles, one hot she-prime (i wish i had one), two hidalguitos, five near death barfing belly button lint; and OMG… yummy.
This wasn´t suposed to end this way.

Good, the idea is in the end we wait here for you.

Ah, it me forget, in this new installation process, we used a new and experimental plugin, which translates all content from this site to english -new languages coming soon-.
Does this sound freesky? well, we can’t say for sure, but what we can really tell is that we are having an increasingly high number of online visitors from many countries abroad:
Turkey, Alaska, Córdoba (Ar), Hawaii, Europe and the middle east.

This instead of being good news, has increased our stress levels, because we, at chanchopensante, are always trhiving to give our users the best online experience, providing cutting edge technology, state of the art content, and a superb online experience.
Chinged democracy.

We wait here to you, and little meats for all.

——— End Translation service———–


**UPDATE:
El ploguín este parece estar fallando. Favor de reportar fallas al mail.
Gracias.

——— Begin Translation service———–



What you expected for free? you fucking cunt.

——— End Translation service———–