Skip to content

si algunavez sentiste este calor
si alguna vez quisiste sonreirme
si alguna vez pusiste tres en lugar de dos
si alguna vez pagaste por una mirada
si alguna vez te fuiste sin voltear la cara...

y no hacia falta esa mueca, no una vez más
no junto ami, no junto ati, no con aquella sonrisa
no aquella tristeza, no regresar a la ausencia
no hacia falta que vinieras, ya ni cabiamos...

resulta que tú no tuviste la culpa, resulta que tú nunca husite
resulta que tú nunca nos guiaste, resulta que tú no nos viste...

adviertes que solo fue un sueño, aquel que ilusionaba con tus cabellos,

no entiendes que ni siquiera abriste la ventana, que ni siquiera me viste la cara

y despierto cada mañana junto a ti, ausente y sin ganas,
quitarse esta ausencia de mi, de nosotros, de aquella mañana
de aquella confianza...

y hoy son los noventas, y seguimos sin el desliz de esa nota aguda y
solitaria y solo entrecerramos los ojos para ver si no estamos tan lejos

1

camaradas, amigos, puercos coterraneos, dulces golondrinas, zafiros y guirnaldas, pechotierra todos, golosos del saber, amas de casa,quinceañeras pudientes, güaruras malacopa, gordas grasosas, cariños de antaño, chichonas y rasposas, huesudas y risueñas, amor, nunca dejarás de ser amor, queste baile va dedicado a ti...

yo nomás vengo a presentarme con ustedes, tu y yo somos uno mismo aunque tu amá no lo sepa, aunque tu apá se oponga, tú y yo lo sabemos.

este su puerco adorado, si el solis, aquel que abrazaste la noche de tus quince, aquel que te dió tu primer flor, este que tú te preguntas ¿quién chingados es? viene arrodillado como cuando juró no volver a tomar, viene a decir la pura verdad de su ser propio de mi mismo...

el puerco solis se dice que es...

nacido en la colonia la esperanza, cd de tijuana, frontera del mundo, el año es lo de menos, pero si me acuerdo que el frío calaba las entrañas, bueno pa'l balero, me gustan las rucas altas y las mujeres confiadas, los tenis de marca, las lociones frescas, los cinturones pitiados, los bailes de a juntito, y las canciones jugosas, también disfruto los romances con sabor, y las revistas con olor, mas sin embargo, no me acuerdo de mi primer noche de amor. nunca he viajado en avión, pero espero algun día conocer el vaticano, saludar al papa, besarle la mano, y reclamarle por todas las chingaderas que pasan, por ahora vivo en el defe, donde llegue intentando cruzarme pa'l gabacho, ya luego mentere que tijuana esta mas cercas que aca, pero pues me he ido acostumbrando al amor matinal que compartimos en el metro y namas por eso no me voy...

alguna vez pensé en vivir en uruapan, me dicen que los rebozos de la zona calientan de a madres, que las muchachas sonríen, que los árboles florecen, y que las milpas entristecen...

aunque no he decidio el nombre de mi primer hijo, tengo varios en mente, doroteo como mi general, cuautemoc como el capitán, o de menos josealfedo como el cantautor...

pues ya con esta me despido, y no les digo adiós, que desde mi ahora casa que de antemano era suya, nos estaremos contemplando

su siempre amigo que los quiere, y bien

el puerco solis, amigo de los amigos y compadre de las comadres.

2

Maldita sea la hora en que me trajo sus benditas manos
Maldito sea el día en que sonrío y disparó mis ilusiones
Maldita costumbre la suya, hacerme cantar al apretar sus tetas
Maldito el consuelo que me dio esa noche en que lo necesitaba
Maldigo sus líneas, sus gruesos colmillos depositados en mí
Maldita la mañana en que desnudó sus brazos al sol
Maldita la falda que escondía un sinfín de sorpresas
Maldita la humeante confianza con que decía te extraño
Maldito color, maldito sabor, malditas afiladas expresiones del ayer
Maldita las vueltas que dimos apretando las visiones
Maldito el vidrio azul que encerraba nuestras borracheras
Malditos muslos brillantes, asfixiantes y grotescos
Maldita la canción que nos hace sentir que el mañana si existe
Maldita la sombra escondida tras su ansioso y ruin escote
Malditas transgresiones del propio orgullo
Malditos cuerpos felices por pertenecerse el uno al otro
Maldito aquel silencio que apareció tras el último grito
Maldito dolor que acompaño los últimos pasos hacia el final
Maldita felación envuelta en sangre y amor
Maldito el engaño de creer que nos necesitábamos
Maldito sexo sin humor, maldito sexo sin pasión

Maldita la hora en que se le ocurrió huir
Maldita la hora en que planeó liberarnos de este fango
Maldito el destino que nos volvió a unir
Maldito el festín que nos regalo la razón de vivir
Maldito yo, Maldita tú, Mal decir, solo Mal decir...

atte. el puerco solis, rey de los trovadores, y amo de las gorditas grasosas

Content Protected Using Blog Protector By: PcDrome.